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Baja, permanencia y renovación

Última actualización: 2026-10-19

1. A qué se aplica

Este documento desarrolla el apartado de duración y baja de las Condiciones del Servicio de PEMESE, titularidad de Luis Fernández Couñago (NIF 39489174Z). En lo no previsto aquí, se aplican aquellas.

2. Duración y renovación

El contrato tiene una duración inicial de 12 meses contados desde el alta del servicio, y se renueva automáticamente por periodos iguales mientras ninguna de las partes comunique lo contrario.

Para evitar la renovación hay que comunicarlo con una antelación mínima de 30 días a la fecha de finalización del periodo en curso. Se avisa al cliente con antelación suficiente de que se acerca esa fecha, para que la decisión no dependa de un olvido.

3. Cómo se pide la baja

Basta con comunicarlo por escrito a [email protected] desde una dirección de correo asociada a la cuenta. Se confirma por el mismo medio, con la fecha en que surtirá efecto.

La baja surte efecto al terminar el periodo contratado. Durante ese tiempo el servicio sigue prestándose con normalidad.

4. Baja anticipada

Si el cliente decide dejar de usar el servicio antes de terminar el periodo, seguirá abonando las mensualidades pendientes hasta su finalización, salvo acuerdo expreso en contrario. No se devuelven las mensualidades ya abonadas.

Esto no se aplica cuando la baja se deba a un incumplimiento del prestador ni a una modificación sustancial de las condiciones que el cliente no acepte; en esos casos puede resolver el contrato sin coste, comunicándolo dentro de los treinta días siguientes a conocer el cambio.

5. Impago

Si una mensualidad no se abona en plazo, el día 5 del mes se avisa al cliente dentro de la propia aplicación. Si el día 15 sigue sin abonarse, el servicio pasa a solo lectura.

Solo lectura significa que el cliente conserva el acceso a toda su información, puede consultarla, sacar sus informes y descargarla, pero no puede registrar nuevas operaciones hasta regularizar el pago. No se suspende el acceso ni se elimina información por este motivo.

Lo que sigue funcionando en todo caso, porque son obligaciones legales del propio cliente y nuestra falta de cobro no puede impedírselas: emitir facturas y rectificativas, con el registro, en la cuenta de una reserva, del cobro que su factura necesita para emitirse, y recoger los datos del parte de viajeros, tanto en el check-in online del huésped como en el de recepción.

Se hace así a propósito: un alojamiento que no puede terminar una estancia tiene un cliente delante, y un corte total le trasladaría el problema a un tercero que no es parte de este contrato. Por la misma razón, mientras dure la solo lectura, su web de reservas deja de vender: una reserva que entrara entonces no la podría confirmar ni cancelar nadie, y el problema sería del huésped que la hizo.

6. Qué pasa con los datos

Los datos son del cliente. Mientras el contrato esté vigente —incluso en solo lectura— puede exportarlos en cualquier momento y sin pedir permiso, desde la propia aplicación y en formato CSV.

Tras la baja, los datos se conservan durante el plazo indicado en la política de privacidad y después se eliminan, salvo obligación legal de conservación. Los registros de facturación sujetos a normativa tributaria se conservan durante el plazo que esa normativa exija, con independencia de la baja.

Cuando la baja surte efecto, la aplicación pasa a solo lectura —esta vez también para facturar y cobrar— y la web de reservas deja de vender, y se le mandan al cliente sus datos con la fecha a partir de la cual se suprimirán, que nunca es antes de 60 días desde la baja: hasta entonces puede consultarlos y descargarlos, pero ya no modificarlos. La devolución y supresión de los datos tratados por cuenta del cliente se rige por el Acuerdo de encargo de tratamiento.

7. Cambios en el precio

El precio acordado se mantiene durante el periodo contratado. Cualquier revisión se comunica con al menos 30 días de antelación a la renovación, y el cliente puede no renovar si no la acepta.