¿Qué necesito para empezar?
Un correo. Al abrir la cuenta te preguntamos el nombre del alojamiento y qué tipos de habitación tienes; con eso el calendario ya queda listo.
La cuenta no la montas a ciegas: la preparamos contigo, con tus habitaciones y tus tarifas dentro, antes de que empieces a trabajar con ella.
¿Cuál es la diferencia entre tipo de habitación y habitación?
El tipo es lo que vendes (doble, familiar) y la habitación es la física (la 101). Se vende por tipo, como en cualquier hotel, y el programa decide qué habitación concreta ocupa cada reserva.
Puedes fijar una habitación a mano cuando haga falta —un huésped que siempre pide la misma—, y entonces no se mueve.
¿Cómo cambio los precios de una temporada?
En Tarifas puedes fijar el precio de un rango de fechas de golpe, incluso solo para ciertos días de la semana.
Ese cambio de golpe es la «Edición masiva». El precio de un día suelto se cambia pulsando ese día —en el mes, en la tira de días o en el año—, y la tarifa base de cada tipo, en Configuración › Espacios › Tipos de habitación.
Para ver el año entero, la pestaña «Año» enseña doce meses de un tipo de habitación en una tarifa: cada día con su precio, un color por tramo de precio —con los mismos cortes todo el año, para que el mismo color diga lo mismo en enero que en agosto— y una barra con lo vendido. Pulsa un día y, con Mayús pulsada, otro —en una pantalla táctil, con «Seleccionar intervalo»—, y «Editar el intervalo» abre la edición masiva con esas fechas ya puestas, aunque crucen de mes. Los días pasados se consultan, pero ya no se editan.
Lo que cambies se aplica a las reservas nuevas. Las que ya están hechas mantienen su precio: el que se acordó con el huésped.
Si tienes el motor de oportunidades, pon también el suelo y el techo de cada tipo de habitación en Configuración › Oportunidades, pestaña «Suelo y techo», y sus temporadas si cambian a lo largo del año: el motor nunca te propone un precio fuera de ellos, y sin ellos no te propone precios.
¿Cómo cierro la venta de unas fechas, y cómo la vuelvo a abrir?
Pulsando el día en Tarifas, o con la edición masiva para un tramo. La venta es «Abierta» o «Cerrada», y al cerrarla eliges dónde: solo en esta tarifa, que sirve para retirar una oferta mientras las demás se siguen vendiendo, o en todas, que es no vender ese día. Si son solo unas habitaciones —dos en obras—, se cierran esas y las demás del tipo se siguen vendiendo.
Reabrir es lo mismo al revés. El día dice cómo está cerrado —en esta tarifa, en todas o qué habitaciones— y propone abrirlo con el mismo alcance con que se cerró: abrir solo esta tarifa deja la venta cerrada en las demás. En la tira de días, la casilla de cada habitación también abre y cierra su venta, en esta tarifa o en todas.
Cerrar la venta no es bloquear. Una habitación bloqueada —una avería— deja de venderse en todas las tarifas y baja el cupo; cerrar es una decisión de venta. En la tira se distinguen: cerrada solo en esta tarifa lleva su icono, sin rayas; cerrada en todas, el de prohibido y las rayas.
Lo ya vendido no se toca: cerrar unas fechas no cancela las reservas que ya hay en ellas, ni impide corregirlas. En el calendario, una reserva se puede pasar a otra habitación del mismo tipo en esas mismas noches aunque tengan la venta cerrada, porque mover lo vendido no es venderlo. Lo que no deja es añadirle noches cerradas, ni llevarla a una habitación bloqueada.
¿Puedo probar sin meter mis datos?
Sí. Se pueden cargar datos de demostración —habitaciones, reservas y facturas de mentira— y borrarlos con un botón cuando quieras empezar de verdad.
Es lo más rápido para ver cómo se comporta el calendario lleno sin tener que inventarte veinte reservas a mano.
Llevo dos casas. ¿Van en la misma cuenta?
Sí. Una cuenta puede tener varios alojamientos, cada uno con sus habitaciones, sus tarifas y su facturación.
Arriba eliges en cuál estás trabajando. Las pantallas que tienen sentido sumadas —el cuadro de mando, los informes— admiten además la opción de verlos todos a la vez.
¿Puedo dar acceso a mi equipo sin que lo vean todo?
Sí. Hay siete papeles, de propietario a mantenimiento, y cada uno llega hasta donde le toca: la limpieza ve sus tareas y el estado de las habitaciones, pero no la caja ni las facturas.
Si tienes varios alojamientos, además decides a cuáles entra cada persona.
Se invita por correo y cada persona se pone su propia contraseña. Nadie comparte la tuya.
¿Puedo traerme las reservas que ya tengo?
Se importan desde una hoja de cálculo con el formato que te pasamos, y lo hacemos nosotros contigo en la puesta en marcha.
No sacamos los datos de cualquier programa apretando un botón. Antes de que firmes lo miramos y te decimos qué se puede traer y qué habrá que teclear.